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sábado, 26 de noviembre de 2011

Pan y Circo


“Panem et circenses”, literalmente “pan y circo” frase acuñada por el poeta romano Juvenal en el siglo I (adC) describe las prácticas de ciertos gobiernos para mantener tranquila a la población u ocultar hechos controvertidos, provee a las masas de alimento y entretenimiento de baja calidad y con criterios asistencialistas.
En la Antigua Roma, Julio César mandaba distribuir el trigo gratuitamente, o venderlo muy barato, a los más pobres, unos 200.000 beneficiarios. Tres siglos más tarde, Aureliano continuaría la costumbre repartiendo a 300.000 personas dos panes gratuitos por día.
Esta frase se origina en Roma en la Satira X del poeta Romano Juvenal (circa 100 A. D.). En su contexto, la frase en Latin panis et circenses («pan y juegos del circo») es dada como la última atención del pueblo Romano, quien había olvidado su derecho de nacimiento a involucrarse en la política. Juvenal muestra su desprecio por la decadencia de sus contemporáneos Romanos. Los políticos Romanos visualizaron un plan en 140 a. C. para ganar los votos de los pobres; Al regalar comida barata y entretenimiento, los políticos decidieron que esta política de "pan y circo" sería la forma más efectiva de subir al poder.
La frase de la Antigua Roma ha cobrado actualidad más que nunca en esto días en nuestro país.

Y es que el gobierno del cambio, ese cambio que por años tanto habíamos esperado ha tratado de esconder sus falencias en medidas asistencialistas que lo único que permite es el aumento de la decadencia en la que el pueblo paraguayo se ve sumido.
Ni bien llegó al poder Lugo, a través de la Secretaría de Acción Social (SAS) buscó implementar el programa “Tekoporã”, sistema de pensiones muy parecido al que la dinastía populista de los Kirchner implementó en Argentina. El proyecto inicial buscaba llegar a más del millón y medio de personas, el proyecto, frenado en el Congreso llega hoy a cerca de 80.000 personas.
Nadie niega que la búsqueda de la justicia y equidad social sean justas, sin embargo repartir dinero sin ningún tipo de requerimiento entre personas que durante el mes se dedican a no hacer nada (en muchos casos, no en todos) en lugar de buscar progresar a través del trabajo, parece demasiado injusto.
En una actitud por demás populista el gobierno anunció en estos días que el grupo de ópera pop Il Divo aterrizará en Paraguay para ofrecer un concierto gratuito el 29 de diciembre. El acto que será pagado por la Itaipú Binacional, costará un total de cerca de 500.000 dólares. El proyecto de concierto pasó por encima a propuestas de grupos nacionales que ofrecían precios con los que con un 10% de lo que costará el concierto de Il Divo se podría contratar a 52 de ellos
En un intento de apaciguar las aguas que se muestran turbias para el gobierno luguista en medio de polémicas por inseguridad, aumentos increíbles al presupuesto para el 2012, las autoridades cerraron un contrato por la suma antes citada, dinero con el que se podrían construir cerca de 60 casas y dar útiles a 5000 estudiantes.
No se trata de que los paraguayos nos merezcamos o no un cierre de festejos por el Bicentenario de la Independencia dignos de cualquier otro país, se trata de que en los políticos intentan ocultar en la vieja técnica romana su incapacidad de argumentar, de discutir y buscar soluciones a la decadencia en la que los malos gobiernos nos han sumido.
El pueblo, al que han desmoralizado con años de decadencia política y económica, cae una y otra vez en la trampa que lo único que ha permitido es anestesiar cada vez más a la masa que no se da cuenta que es abusada por los que se han instalado en el poder y viven de las bonanzas del mismo.
Paraguay no necesita sólo “pan y circo”, necesita de una clase política formada por los mejores, por intelectuales, hombres capaces de dar respuestas a un porcentaje de desempleo que sigue en aumento, a la falta de educación y salud en la que se sumida gran parte de la población.
Es hora de sacudirnos ¡Despierta Paraguay! No queremos pan y circo, queremos frenar la decadencia y comenzar a crecer.  

lunes, 17 de octubre de 2011

La ridiculización de la política paraguaya


Mario Ferreiro, conocido conductor televisivo y radial y animador, anunció que  no descarta una posible candidatura a lapresidencia de la república por el Frente Guazú (coalición de los partidos de izquierda paraguayos).

La posible candidatura de Ferreiro por la izquierda se suma a ya un largo historial de rostros de la farándula que se han acercado a la política en un intento de utilizar sus imágenes en pos de la obtención de votos.

En Paraguay ya han sido varios los casos, muchos de ellos –lastimosamente– han sido de verdad lamentables en cuanto a la actuación que han desempeñado, a citar: el ex presidente Nicanor Duarte, quien fuera periodista antes de incursionar en política; la ex intendenta de Asunción, Evanhy de Gallegos, también periodista; a los que se suman hoy una ex modelo y ahora empresaria, Zuni Castiñeira; y un dirigente deportivo, Horacio Cartes. El último llegado al “pelotón farandulero” de la política es ahora Ferreiro.

La incursión de rostros mediáticos a la política no es un fenómeno nuevo, ni mucho menos se da únicamente en el país, podríamos citar varios casos que se han dado desde la segunda mitad del siglo pasado: Ronald Reagan, actor de cine que luego llegaría a ser presidente de los Estados Unidos; la Cicciolina, una actriz porno italiana que fundaría su propio partido político y llegaría a ser diputada en su país; Arnold Schwarzenegger, actor de Hollywood, fisicoculturista y político que llegó a ocupar el cargo de gobernador de California, en Estados Unidos. Los casos son varios y los resultados han abarcado un espectro muy amplio de posibilidades: desde los muy buenos, hasta los desastrosos

Pero a ¿qué se debe esta migración masiva de famosos a la política? Es simple: los movimientos políticos –y de esto estamos hasta el cuello los paraguayos– se han demostrado incapaces de renovar los rostros  que los representarán en las pugnas electorales y en un intento desesperado de conseguir votos para mantenerse en el poder –o llegar a él– se apelan a medidas casi extremas.

El Dr. Benjamín Fernández Bogad escribe en su libre " A sacudirse" que en Paraguay se sigue imponiendo un modelo prebendarista para la elección interna de los candidatos, hoy llega al poder quien aporta más y no quien por su inteligencia, capacidad y preparación podría ofrecer por lo menos un mejor trabajo en el intento por levantar este país que se encuentra cada vez más en decadencia y desmoralizado.

Se rumorea que en Paraguay se debe comprar por lo menos el 25% de los votos para que los votantes no voten por quienes les habían pagado ya antes. Lo peor de todo es que este mal ha llegado ya incluso a los centros de estudiantes universitarios, agrandando una cadena mafiosa que parece no tener fin para desgracia de los paraguayos.

Las elecciones en Paraguay han llegado a ser incluso más costosas que las de México (país con el gasto electoral más elevado en Latinoamérica). Con números como estos, el mismo Eligio Ayala, el más grande estadista que haya visto este país, no podría superar siquiera una elección interna, sentencia Fernández Bogado

La política paraguaya se ha ridiculizado hasta no más poder, hoy nos encontramos ante actuaciones dignas de un circo. Los paraguayos nos merecemos más que experimentos políticos en pos de la estabilización del “zoquete” de los muchachos, nos merecemos gobiernos serios de gente capacitada, inteligente, pero esto no va a pasar mientras “no nos sacudamos”.

Juanki Lezcano F.
juankilezcanof@gmail.com

martes, 13 de septiembre de 2011

El catolicismo ideologizado


Hace poco más de una semana me sorprendía con algunas publicaciones en ABC Color en las que un miembro de la Conferencia Episcopal Paraguaya reconocía que varios miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo y la Organización Campesina del Norte eran “líderes de base” y ex seminaristas devenidos en fanáticos extremistas de las ideologías marxistas.

Falta de acompañamiento de los laicos y la renuncia de algunos grupos a la Doctrina Social originaron los grupos radicales. “Quienes hoy están en la OCN y aún en el EPP, fueron gentes formadas por la Iglesia, pero se quedaron y empezaron a razonar por su cuenta”, dijo el obispo emérito, Mons. Óscar Páez.

Sin embargo cuánto sucede hoy en el seno del catolicismo paraguayo no es ninguna novedad, la ideologización a la que han sometido varios representantes de Roma en nuestro país ha causado graves estragos en nuestro país en ocasiones anteriores.

Ya en la década de los años ’40 del siglo pasado, con la llegada del General Higinio Morínigo a la presidencia de la república, apoyado fuertemente por los miembros del Corporativismo Católico o “Tiempistas”, se inició una fuerte represión hacia cuantos atentaban en contra de los “valores cristianos apostólicos romanos”.

En aquellos años el conservadurismo, la extrema derecha, hoy el progresismo radical, la izquierda, han infectado a los principales referentes católicos de nuestro país.

Qué lejos han quedado aquellos años de lo que los historiadores llaman la “primera evangelización”, cuando jesuitas, dominicos y franciscanos se internaban en las selvas buscando llegar a los habitantes autóctonos de estos lares con palabras de “salvación”.

Hoy no son más que recuerdos nostálgicos los nombres de hombres como Buenaventura Suárez, Roque González, Alonso del Castillo, o tantos otros que convencidos del amor a su Cristo se convirtieron en la piedra del zapato de cuantos perseguían a los “salvajes” y los comercializaban como “seres sin almas”.
Aunque hoy me considere alejado de la religión, un “no creyente” cuasi agnóstico, negar el trabajo y el legado de estos hombres será negar la historia de este país.

Si bien se ha dado el primer paso, el reconocimiento del problema, la solución no radica en el llamado a un congreso, como hoy pretende la CEP, la solución va mucho más allá, pero yo, yo no soy quien para indicar el camino.

Juanki Lezcano F.

miércoles, 17 de agosto de 2011

La culpa la tenemos nosotros

Casi a diario desayunamos con la noticia de algún asalto, algún asesinato, alguna pelea, algún polibandi que haya entrado en acción o un nuevo caso (de los tantos que tenemos) de corrupción del algún político. Verdaderamente atroz ¿no es así?

El último fin de semana la Policía Nacional registró un nuevo récord en cuanto a hechos violentos se refiere, 44 muertes, una cifra nunca antes alcanzada, suena terrible, pero es nuestra realidad.

¿Quién tiene la culpa? ¿A quién deberíamos colgar por la terrible situación en la que nuestro país se encuentra inmerso? ¿Las autoridades? ¿El Presidente? ¿Los políticos?

Los culpables, queridos lectores, somos nosotros, si, nosotros. Parece paradójico que me tome el atrevimiento de acusar a las víctimas de ser las culpables de la situación, pero pensemos un poco y llegaremos a la misma conclusión.

Y es que somos nosotros quienes ante la inoperancia estatal, los casos de corrupción, la indiferencia de las autoridades, nos sumimos en la apatía, en el conformismo, si total “estamos en Paraguay”.

No pasamos de las quejas y cuando se convocan a marchas, como hace algunos días bajo el título ¡Basta Ya!, nos quedamos sentados en la comodidad de nuestros hogares, mientras los demás, que sí son serios con cuanto realmente piensan, salen a las calles a gritar por nosotros.

Mientras de discursos, plagueos y lamentos se tratan alrededor de una mesa nos encontramos con grandes pensadores, grandes idealistas, pero a la hora de salir a la acción, las ideas no se pueden canalizar.

Hay personas que obviamente no quieren que hablemos, que prefieren un pueblo callado, sumiso, miedoso, y que siguen metiendo en nuestras cabezas los fantasmas de los largos años de dictadura en la que se vio sumida nuestra nación.

Mientras se pueda usar la fuerza ¿para qué usar el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre mantendrán su poder, las palabras hacen que las cosas tomen su significado y si se escuchan enuncian la verdad….y la verdad es que algo en este país va muy mal ¿no? Y seguirá muy mal mientras tengamos un pueblo miedoso pero “el pueblo no debe temer a sus gobernantes, sino que los gobernantes deberán temer a su pueblo”.

Llegó la hora de que en nuestro país levantemos la voz y gritemos que "Queremos las estructuras al servicio del hombre y no al hombre al servicio de las estructuras. Queremos tener el placer de vivir y nunca más el mal de vivir."


Juanki Lezcano Flecha
juankilezcanof@gmail.com 

lunes, 11 de julio de 2011

El poder causa amnesia


Era marzo del 2006, yo tenía apenas 13 años, todavía no entendía demasiado (tampoco me interesaba entender mucho) la sucesión de hechos que en nuestro país se estaban dando.
A mis oídos de pre adolescente habían llegado los comentarios de los adultos de que Nicanor Duarte Frutos, el presidente del Paraguay por aquellos días, pretendía violentar a una señora llamada Constitución para poder volver a gobernar a partir del 2008. Recuerdo todavía muy claramente que por aquellos días un grupo de personas aparecía en todos los medios convocando a una manifestación en contra de la violación a la Constitución y contra la reelección que tanto daño había causado en manos de gente inescrupulosa. Las imágenes pasan en mi mente de aquella manifestación multitudinaria en las plazas del Congreso en la que un hombre, por aquel entonces sacerdote y obispo emérito de San Pedro, llamado Fernando Lugo gritaba un rotundo NO A LA REELECCION y MENOS AL METODO QUE SE PRETENDIA USAR PARA VIOLENTAR LA CONSTITUCION.
Algunos meses después aquel hombre se lanzaba como candidato a la presidencia de la República para lograr una tremenda victoria el 20 de abril de 2008. Era el fin de la hegemonía de los coloretes, de la mafia, del prebendarismo político y el inicio de una transición política marcada por la esperanza en el nuevo gobierno del ex sacerdote.
Sin embargo, “el poder corrompe”, ya lo decía Lord Acton varios siglos atrás y hoy en día la vigencia de esta frase se ha demostrado, y “el poder busca expandirse y concentrarse” esto nos lo han demostrado claramente Lugo y sus amigos, aquellos que hace 5 años gritaban rotundamente no a la reelección vía enmienda constitucional y que hoy, estando ya en el poder, buscan atacar y violentar la Carta Magna de la misma manera que los colorados pretendieron hacer hace algunos años.
“Cambia, todo cambia”, ya lo cantaban Lugo, el gorilón Chávez y la sombra Congo el 15 de agosto de 2008, en un festival en la fachada litoral del Palacio de López luego de los actos de asunción al mando del primero frente a miles de personas que habían asistido al inicio de una “primavera democrática” que daba visos claros de que en Paraguay también se podría cambiar.
El estribillo del gran escritor Julio Nuhmauser y célebre por las interpretaciones de la “Negra” Mercedes Sosa se convirtió en la frase favorita de los miembros del gobierno, sobre todo de cuantos pertenecen a la “izquierda caviar” y que hoy buscan perpetuarse en el poder como sus grandes ídolos Correa, Morales y Chávez van logrando en sus respectivos países.
 “Cambia, todo cambia”, ¡Cuánta razón tenía Nuhmauser! Si no preguntémosle a Lugo. 

Juanki Lezcano F.
juank_lzkno@hotmail.com

El Obispo de los pobres con vida de empresario capitalista


Han pasado ya poco más de 3 años de aquel histórico 20 de abril de 2008. Histórico, porque representó el fin de lo que los historiadores llaman 2ª hegemonía colorada, histórico porque en aquella jornada dominical el pueblo paraguayo demostró que, aunque muy en el fondo, tiene cierta conciencia democrática y que si los factores se conjugan como para despertarla puede ser devastadora para cuantos gobiernen al servicio de su agrupación política y no para el pueblo.
Con el devenir de los años aquellos que no sean protagonistas de estos años podrán mirar más objetivamente el accionar de quien hoy ocupa el sillón presidencial en el Palacio de López.
Sin embargo, algunos fanatiquillos baratos se arriesgan a afirmar que el presidente Lugo es el peor que pudo haber tenido el país, otro grupo, compuestos de hurreros y chupamedias, se encarga de difundir que Lugo es el Mesías político que durante años esperó el país. Yo, sinceramente hablando, siento más afinidad con cuanto afirman los primeros.
Es cierto que Lugo está por cumplir apenas 3 años en el poder, contra 60 y tanto de los colorados, sin embargo lo que he visto hasta ahora no me deja creer cuanto afirman los hurreros de su entorno.
Entre sus numerosos logros (¿?) se encuentran: el crecimiento económico del 2010; el trabajo en obras públicas; los festejos del Bicentenario y otras tantas cosas más gritan desaforados sus partidarios. Permitan dudarlo y echar al aire una carcajada irónica.
El crecimiento económico del 2010 y las predicciones favorables no se deben más que al trabajo de los productores, pasando desde los más grandes hacendados y llegando al pequeño campesino que con sacrificio se despierta todas las mañanas esperando confiado el momento de la zafra para la venta de sus productos. Siendo sincero, políticas de incentivo a la producción no las he escuchado y los bajos gravámenes se mantienen gracias a la presión del sector productivo, no olvidemos que este gobierno desde hace un buen tiempo tiene entre ceja y ceja el aumento de los impuestos a ciertos productos, especialmente aquellos que provienen de las grandes producciones, olvidándose que en entre los “malditos” productores está también don “Juan Pérez” que con tremendo esfuerzo económico (ni que decir físico) consiguió cultivar una bendita hectárea de soja (o algún otro cultivo que algún técnico le ofreció como la solución a sus problemas).
No olvidemos tampoco la defensa que los hombres del presidente hacen a cuantos invaden tierras de productores, violando el derecho constitucional del respeto a la propiedad privada ¡Este gobierno si que apoya la producción!
Podríamos seguir discutiendo horas sobre las cuestiones que incumben a las políticas de este gobierno solamente que paciencia es lo que menos le sobra a este servidor.
“A Lugo lo persiguen por sus cuestiones personales y por sus numerosos viajes cuando sus viajes fueron en gran parte motivados por su enfermedad”, es cierto que el presidente tuvo que viajar por su enfermedad (dos o tres veces), lo simpático es entonces que Lugo tenía como parte de su tratamiento participar del cumpleaños de una hija de Correa, un viaje de placer por Asia, los varios viajes a Venezuela, de ser así ¡Yo también quiero enfermar!
Lo cierto y concreto es que el presidente de las sandalias, el “obispo y presidente de los pobres” poco y nada se acuerda de los mismos, pues mientras madres mueren a la hora del parto por falta de sistemas de control en el interior, él viaja a Cuba para tratarse de un golpe en el talón.
Lugo podría pasar a la historia del país como el presidente ausente, el hombre denominado defensor de los pobres, seguidor de Marx, Lenin, Engels y que sin embargo lleva una vida de capitalista. Las vueltas que da la vida.

Juanki Lezcano F.
juank_lzkno@hotmail.com