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domingo, 8 de mayo de 2011

Lugo debe dar explicaciones y debe darlas ya


Tal vez esta opinión resulte extemporánea o un poco retrasada debido a que los hechos a los que voy a referirme sucedieron ya hace algunas semanas, sin embargo el constante ataque a la soberanía del pueblo y al sistema democrático por parte del entorno del Presidente de la República me empujan a redactar este opúsculo.
Ante la incredulidad de muchos hace algunas semanas Fernando Lugo exigió la renuncia del presidente del Instituto Nacional para el Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), Ing, Eugenio Alonso.
El hoy ex titular de la cartera estatal venía soportando ya desde hace varios meses fuertes ataques de ciertos sectores populares (varios de ellos grupos que habían apoyado la campaña de Lugo) por su fuerte negativa a las compras de las tierras del empresario brasiguayo Ulises Rodrigo Teixeira. Esta zona, totalmente infructuosa para su uso agrícola, además de estar cubierta en una amplia parte por bosques nativos, esta preparada para ser vendida con precios extraordinarios lo que se hubiese convertido un nuevo zarpazo a las arcas estatales paraguayas que ya han sido bastante manoseadas durante mucho tiempo.
Tiempo después de nuestro presidente exigió también la renuncia del titular de Aduanas, Javier Contreras, de un notable trabajo en la lucha contra la piratería y en la recaudación en su cartera.
Ante el asombro y las constantes reprimendas hacia el Presidente por parte de varios sectores de la sociedad ante dichos cambios, salió al paso de la polémica el secretario del presidente, Miguel Ángel López Perito (a quien además las “malas lenguas” atribuyen los cambios antes citados) a afirmar que el Presidente no debía dar explicaciones a la opinión pública por las movidas realizadas.
Evidentemente el secretario (que bastante ha aprovechado de los beneficio$ del poder desde el 2008) se encontraba en aquel momento desubicado geográficamente, olvidándose que para su desgracia, y la de tantos otros monos que hacen saltos acrobáticos para poder usurpar un poco al sufrido pueblo paraguayo, los regímenes totalitarios de la época se encuentran un poco más hacia el norte del continente sudamericano.
López Perito ha demostrado su total ignorancia del concepto “democracia”, así que hagamos un pequeño recuento del significa etimológico de esta palabra. “Democracia” es de origen griego, nace de la conjunción de dos palabras: “demos”, pueblo y “kratos”, gobierno, es decir que el significado del término es “gobierno del pueblo”.
Este sistema, imperfecto es cierto, pero que más responde a las necesidades del ser humano ha vuelto a reinar en nuestro país hace 22 años, después de 35 años de sangre, lucha, lágrimas y cercenamiento de las libertades, tanto individuales como colectivas. Por la lucha de la vuelta de este sistema de gobierno durante el autoritario gobierno stronistas murieron muchos hombres y mujeres, otros siguen vivos (algunos de ellos hoy disfrutan del poder y se han olvidado por completo de aquellos años de lucha), y hoy después de 22 años un grupo de sanguijuelas pretenden extinguirlo.
El polémico secretario de estado se olvidó que fue a través de este sistema de gobierno popular que debe elegir un representante para la administración de la res pública que el ocupa el cargo del que disfruta de sobremanera ¿O acaso no es el pueblo el verdadero soberano? ¿O es que López Perito se olvidó ya que fue el pueblo soberano quien, cansado de 61 años de manoseos y corrupción, votó al hoy presidente con la esperanza de que el cambio por el bien del Paraguay llegaría con la alternancia política?
Ese mismo pueblo es el que sigue esperando que se comience a trabajar, el mismo que sigue esperando que el presidente deje de pasearse por el mundo para sentarse en su escritorio y comenzar a diagramar proyectos en pos de un desarrollo sustentable para todos los sectores.
Ese mismo pueblo que anda cansado debido a que debe partirse el alma para solventar los gastos de los viajes presidenciales, los desmesurados salarios parlamentarios, los salarios de los miles de planilleros que siguen obteniendo puestos por favores políticos dejando sin trabajo a gente capacitada y desfalcando las arcas del Estado, y que por todo eso permanece callado, aún no ha conseguido levantarse para reclamar a sus gobernantes, pero que el día que decida romper el silencio más de uno temblará.
Quienes hoy en día están en lo que podríamos llamar la punta de la “pirámide del poder” pretenden enseñarnos que ellos son la parte esencial de la estructura, cuando se olvidan que sin nosotros, el pueblo, la base de la pirámide no son nada y pueden derrumbarse en cualquier momento.
Así que Fernando esperamos que comiences a dar explicaciones, pero ¡Las queremos YA!

Juanki Lezcano F.

lunes, 7 de marzo de 2011

En defensa de lo indefendible

Lunes, 7 de la mañana, numerosas personas se encuentran en las diferentes paradas de autobuses esperando por algún vehículo del transporte público para poder llegar hasta sus lugares de trabajo, escuelas, universidades. Cada tanto se ven pasar camiones del ejército llenos de civiles, camiones particulares, camionetas, algún que otro colectivo, abarrotados de gente.
Parece a la descripción de alguna zona de guerra o de alguna zona que tuvo que ser evacuada ¿no es verdad? Pero no es así, es la descripción de lo que hoy está pasando en Paraguay a causa de la huelga convocada por los empresarios de una buena parte de las empresas del que es quizás uno de los servicios más importantes e indispensables para la ciudadanía: el transporte público.
¿Cuál es el motivo de esta huelga? ¿Tal vez la solicitud al gobierno de facilidades para la optimización del servicio? No, no es así. El motivo de la huelga es la solicitud por parte de los empresarios del transporte público del aumento de la vida útil de sus vehículos a ¡30 años! No, no es chiste…es una triste verdad a la que nos vemos sometidos los paraguayos.
A los empresarios del transporte público, que nada les interesa la comodidad, la atención, y, por sobre todo, la seguridad de sus pasajeros, envían hoy a las calles a sus empleados, los choferes, para solicitar tan esquizofrénico pedido.
Mientras tanto los usuarios debemos persignarnos (los que somos creyentes) antes de abordar alguna de las unidades de buena parte del parque automotor del transporte público. Sí, porque un viaje en colectivo en el Paraguay puede llegar a representar un grave riesgo ¿Exagerado? Sinceramente creo que no, fijándonos en el estado deplorable de los vejestorios que circulan por nuestras ciudades con las ruedas llenas de grietas por el desgaste, el piso, de madera en muchos casos, llenos de agujeros, las ventanas con vidrios astillables, es imposible afirmar que esto sea una exageración.
Hoy los empresarios piden que sus vehículos puedan circular hasta con 30 años de antigüedad, sí, esos mismos que más de una vez vimos por Asunción con una rueda caída, esos que funcionan con problemas en los frenos hasta causar algún accidente, esos que más de una vez pararon al costado del camino porque el viejo motor ya no da más, ESOS SON LOS VEHICULOS QUE ESTOS INFELICES PRETENDEN QUE PUEDAN CIRCULAR PONIENDO EN RIESGO LA INTEGRIDAD DE LOS PASAJEROS Y DESAPARECIENDO A LA HORA EN LA QUE ALGUNO DE SUS BUSES CAUSE DAÑO A ALGUIEN.
Lo peor de todo es que dan la orden de atacar a todo colectivo de las empresas que no adhirieron a las protestas, causando daños no sólo a los buses sino que también a los pasajeros.
Es evidente que cuando lo único importante es el dinero, y no el servicio, el llenar los bolsillos, y no el cuidar de la vida de los usuarios, es lógico que se pueda pretender tal estupidez.
Termino aquí, porque tengo que ir a prepararme para salir y esperar un largo rato para poder tomar el colectivo que me lleve hasta la facultad después de salir del trabajo.
Juanki Lezcano F.
juank_lzkno@hotmail.com

jueves, 3 de marzo de 2011

Maldita pasividad

Tal vez yo no sea quien para juzgar las actitudes personales ante diversos hechos, ni mucho menos las actitudes de toda una sociedad, sin embargo me animo a escribir estas líneas ya con el pesaroso sentimiento que no hará ni siquiera cosquillas dentro de la conciencia de la sociedad paraguaya.
Ya lo explicaba genialmente Helio Vera en su libro En busca del hueso perdido, el paraguayo por alguna extraña razón (un hueso menos en el cuello, según la irónica hipótesis del libro) tiene por costumbre el aceptar cualquier decisión que puede alterar su vida sin ningún tipo de cuestionamientos, sino que simplemente mueve la cabeza de arriba a abajo a modo de aceptación.
Tampoco puedo pretender mucho cuando nuestro país estuvo sumido bajo dos dictaduras (de las más duras del continente) y la hegemonía unipartidista “democrática” por más de 60 años ¿qué tienen en común ambas situaciones? Que para lograr el mantenimiento de ambas se necesita un factor principal: la ignorancia del pueblo dirigido y aquel que por un dejo de lucidez se anime a tratar de movilizar la conciencia dormida de los demás debe ser eliminado, no necesariamente físicamente.
Estos momentos históricos han contribuido a la formación de una sociedad todavía temerosa de expresar sus ideas, sus rechazos, de reclamar sus derechos, o tal vez la simple ignorancia que conlleva el desinterés.
El caso de los contratados en el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) se yergue como uno de los tantos casos de resignación del pueblo paraguayo. “Estamos en Paraguay” me decía un amigo con un dejo de tristeza y resignación.
Es cierto que para la representación de los partidos en la máxima instancia electoral se entiende la contratación de técnicos entendidos de las cuestiones inherentes a la función del organismo estatal para el control de la imparcialidad, la honestidad, etc., etc., sin embargo el TSJE ha sido invadido por sanguijuelas de los diferentes partidos, sí, sanguijuelas que por simple recomendación de algún amigote hoy cobra un sueldo del estado sin siquiera presentarse a trabajar.
Hijos, empleados, amantes, equipos de fútbol, por citar algunos de los casos, son sostenidos por el pueblo, es decir que además de pagar el sueldo de una manga de inútiles que se hacen llamar “parlamentarios” (una buena parte, también existen quienes trabajan) el pueblo paraguayo tiene que pagar el sueldo de cuantos recomendados tengan estos.
Es cierto, estamos en Paraguay ¿Pero es esta justa causa para mantenernos en silencio?
Idiosincrasia, miedo o tal vez ignorancia, son las justificaciones típicas que oigo repetirse una y otra vez cuando alguien intenta levantar la voz pero es acallado por el silencio general en el cual se ve sumido el pueblo.
¡Basta ya con tantas porquerías! Estemos en Paraguay o estemos en la luna es tiempo de que el pueblo levante su voz en reclamo de respeto. Deberíamos estar hartos de tanta basura, tanta violencia, tanta inseguridad ¿Por qué tenemos que esperar a que ciertas situaciones toquen a nuestro entorno cercano para comenzar a reaccionar?
No pretendo crear una revolución o establecer un estado de anarquía lo único que pido es el reclamo justo del respeto al pueblo de aquellos que ocupan cargos gracias al poder que el mismo ha depositado en ellos.
Ya sé que estas líneas no harán ni siquiera cosquillas en la conciencia de muchos, algunos se burlarán, otros tanto lo aceptarán pero en silencio, mientras el resto ni siquiera lo leerá…pero yo dejo sentada mi postura y mi llamamiento a un reaccionar ante tanta basura que mancha nuestra sociedad.

Juanki Lezcano F.
juank_lzkno@hotmail.com

miércoles, 9 de febrero de 2011

El dengue y nuestra sucias costumbres

Es historia repetida en cada verano. Cientos de casos de dengue, rozando la emergencia sanitaria y el brote de una epidemia, sin embargo hasta hoy en día poco y nada nos “calienta” esta cuestión.
Actualmente en nuestro país son más de 800 los casos sospechosos, más de 100 los confirmados. Esta enfermedad ya cobró sus primeras víctimas en estos días.
Las recomendaciones son siempre las mismas: asear las casas, los patios, tirar las botellas, limpiar el agua de los floreros, limpiar los baldíos, sin embargo parece ser que a la mayoría se nos mete por un oído y sale por el otro. Si no es así que las estadísticas del Ministerio de Salud hablen por sí solas, las vemos publicadas todos los días.
Dentro de la idiosincrasia paraguaya parece ser que no existe la acción para la prevención sino que necesitamos padecer del mal para movernos ¿No hemos aprendido todavía?
¿Por qué tiene que ser necesaria la muerte de varios compatriotas, vecinos, conocidos, amigos antes de que nos movamos de nuestra cucha para colaborar en la prevención de las enfermedades? Sin embargo estamos tan mal acostumbrados a actuar sobre último momento, cuando muchas veces ya es tarde para una buena cantidad de personas ¿No hubiese sido mejor comenzar a limpiar desde hace tiempo?
Pero es evidente que sin una educación que nos permita mirar atentos la realidad de nuestro alrededor es imposible que nos pongamos en movimiento. Pongamos de ejemplo el caso de la ciudad de Atyrá, una ciudad bellísima, limpia, la más limpia del país de hecho y entre las primeras del continente, pero ¿cómo llegó al estatus que hoy orgullosa ostenta? Comenzó hace varios años ya, cuando el intendente con su propia camioneta salía a recorrer los barrios a recoger la basura, los vecinos, estupefactos ante tal hecho nunca repetido hasta ahora en nuestro país, con una inteligencia tal se dieron cuenta que ellos también podían ayudar para llegar a tener una ciudad limpia y así, cada uno comenzó a ayudar hasta limpiar toda la ciudad.
Sin embargo Asunción, la capital, la Madre de Ciudades, hoy se ve inmersa en un mar de basuras y baldíos, ¿Que no? Es cuestión de salir a caminar un poco y nos encontraremos con un montón de basura y patios abandonados que sirven de criaderos de mosquitos y refugios de malvivientes, drogadictos y de moteles improvisados.
¡Cuánta razón tenía Pepe Mujica, presidente de Uruguay, cuando, inteligentemente contestó la pregunta sobre qué era lo que necesitaba su país, y dijo: educación, educación, educación! Respuesta inteligente que se aplica también a nuestro querido país.
El dengue ya cobró en estos días su cuarta víctima fatal, no permitamos que el número aumente, tomemos escobas, machetes, bolsas y pongámonos a limpiar por lo menos nuestras casas.
Pero esto sólo es posible si es que somos partícipes de un encuentro que nos permite cambiar nuestra forma de mirar la vida y vivirla con mayor pasión, una pasión que nos permite modificar nuestro entorno.

Juanki Lezcano F.
juank_lzkno@hotmail.com




miércoles, 19 de enero de 2011

Te vas…

 Te vas y me dejas sumido en la oscuridad
de esta habitación que me parece el más frio lugar
me tiro al piso y me voy vueltas tratando de calmar la ansiedad
y tu nombre empiezo a gritar.

Y una vez más te vas…
y yo te pido por favor quédate
quisiera saber ¿Por qué me abandonas?
un segundo te pido…de mi apiádate…

Te vas y este frágil cristal se quiebra
el tiempo se detiene y las horas parecen siglos
el reloj sus manecillas desacelera
todo lo bueno hoy me parece malo.

Y una vez más te vas…
y yo te pido por favor quédate
quisiera saber ¿Por qué me abandonas?
un segundo te pido…de mi apiádate…

Te vas y mi mundo dejas sin rumbo
mi vida ha perdido ya todo sentido
mientras en mi mente giran imágenes de ambos
recuerdos que hoy nacen más que dejarme herido

Y una vez más te vas…
y yo te pido por favor quédate
quisiera saber ¿Por qué me abandonas?
un segundo te pido…de mi apiádate…

Y una vez más te vas…
y yo te pido por favor quédate
quisiera saber ¿Por qué me abandonas?
un segundo te pido…de mi apiádate…
dale a mi vida sentido una vez más…
a mi lado por favor quédate


Y una vez más te vas…

jueves, 13 de enero de 2011

Incoherencia y pérdida de memoria

El vicepresidente de la República,
 Dr. Federico Franco en compañía de Mario Cossío.
Foto Gentileza de UltimaHora.com

Parece ser que buena parte de la “izquierda radical” (izquierda caviar, como muchos la denominan) de nuestro país sufre de este problema mental. Ya no son capaces de retener las imágenes de los eventos acaecidos hasta hace poco más de dos décadas en nuestro país.
¿A qué se debe este diagnóstico prematuro de la situación de la izquierda en nuestro país? ¿A simple cuestión ideológica o fanatismo político tal vez? Mi punto de vista va un poco más allá de todo esto.
La gran mayoría habrá escuchado del caso del gobernador del Estado boliviano de Tarija, Mario Cossío, que huyó de su país y se encuentra en Paraguay pidiendo asilo político por persecución política de parte del presidente de nuestro vecino del norte, Evo Morales, quien responde, vale la pena recordar, al socialismo del siglo XXI (que en realidad no es más que la mezcla sinsentido del marxismo, el socialismo, el comunismo y un poco de la locura del ideólogo de esta doctrina, Heinz Dietereich Steffan, que dio como resultados una sarta de incoherencias que más adelante nos tomaremos el tiempo de desenmascarar) y por tanto súbdito, chupamedias e incondicional del gorilón Hugo Chávez, “demócrata” presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
¿Cuál fue el pecado de Cossío? Simplemente ser de la oposición al presidente Morales. ¿Qué tendría que tener esto de malo si vivimos en época de democracia? Lastimosamente en nuestro continente hemos sufrido un grave retroceso y caímos de nuevo en la época de las dictaduras autoritarias y totalitaristas, es cierto cambiaron los rostros (no del todo) y las tendencias ideológicas, pero el resultado sigue siendo el mismo.
Lo que me dejó atónito fue el actuar y las declaraciones de una buena parte de los sectores de izquierda de nuestro país, los mismos que hace poco más de 20 años salían por las calles de Asunción (con temor y muy pocas veces, debido a la fuerte represión por parte del séquito fiel al Tiranosaurio Stroessner) exigiendo democracia y respeto a la libertad en todas sus aristas, pero sobretodo la libertad de expresión e ideológica.
Durante la época de la dictadura Carlos Filizzola y otros médicos
fueron encarcelados varias veces por la policía, que utilizaba la ley 209.
Foto Gentileza ABC Digital
El Dr. Carlos Filizzola, senador de la República, es uno de los tantos casos de quienes, valientemente (tengo que reconocerlo más allá de toda diferencia ideológica y política) junto con un grupo de médicos reclamaba fehacientemente el respeto a la libertad en los años de la dictadura militar en nuestro país. Hoy, a casi 22 años, el doctor, y muchos de sus compañeros de lucha, se encuentran dentro del selecto grupo de quienes pueden decir ostentan el poder en compañía de Lugo, manteniéndose dentro del margen ideológico de varios de los presidentes del continente, entre ellos Morales, por lo que rechaza el pedido de asilo de Cossío. Ni hablemos del estandarte de la lucha anti-dictatorial del liberalismo paraguayo: Domingo Laíno.
Es cierto que muchos de los detractores al asilo de Cossío en Paraguay argumentan acusaciones de corrupción (¿?) por parte del mismo, acusaciones presentadas por una enviada especial de Morales a nuestro país. Pero ¿hemos olvidado acaso que la forma de actuar de las dictaduras es la invención de cargos penales para la aprehensión de sus enemigos? ¿No es acaso más corrupto aquel que por encima de la voluntad popular disuelve el Congreso de su nación para crear asambleas nacionales fieles a sus intereses y que permiten la reunión del poder absoluto en una sola persona?
Señores de la izquierda, Dr. Laíno: ¿Tan rápido hemos perdido la memoria? Lo más probable es que yo no sea el más adecuado para hablar de lo acaecido en aquellos años puesto que yo tuve la gracia de nacer en la “era democrática”, sin embargo las secuelas de aquellos 35 años de terror han tocado también a mi familia.
Esta cuestión va más allá de las disidencias ideológicas, políticas o sociales, se encuentra en juego la libertad (y la vida) de una persona (como de tantos otros que viven sumidos bajo las dictaduras de la neo-izquierda en nuestro continente). La libertad, esa que es “el mayor regalo que los dioses pudieron haber dado a los hombres”, como diría Miguel de Cervantes, a través de su hidalgo Don Quijote.
Un hombre tuvo que dejar todo atrás, familia, tierra, amigos, estabilidad económica huyendo para salvar su libertad de un encierro injusto por diferencias ideológicas con el poder de turno y nosotros discutimos y damos vuelta al tema solo porque respondemos a ideologías diferentes.
Espero que aquellos que por años lucharon por la libertad en nuestro país puedan recordar lo que significa estar sumido en el miedo y el dolor fruto de una dictadura (sin importar la tendencia ideológica de quienes ostentan el poder). 
Espero que puedan recuperar la memoria que el Poder les borró.